Sidebar

Header Blog Banner
As soon as you open an account Bet365 will send you a 10 digit Offer Code via email. Receive Your £200 bet365 Welcome Promo Bonus plus £50 Mobile Promo

Altoparlante: Un no definitivo

Opinión
Tipografía

Un no definitivo

Una pareja y dos de sus hijas pequeñas murieron la madrugada del pasado 25 de marzo en Nuevo Laredo, un día después en el que delincuentes emboscaron a miembros de la Marina Armada de México en tres lugares distintos, con un marino muerto y doce heridos, tres de ellos de gravedad.

El primer informe oficial de esta institución armada ignoró de manera irresponsable la muerte de esas cuatro personas, y ante la andanada de críticas un día después señalaron simplemente que los papás y las niñas murieron por fuego cruzado en un supuesto enfrentamiento con los maleantes.

Sin embargo, una investigación realizada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos con apoyo del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo habría encontrado elementos para establecer que esa familia perdió la vida por disparos directos desde un helicóptero de la Marina.

No hubo enfrentamiento ni fuego cruzado; simplemente les dispararon desde el aire, sin razón.

Un crimen abominable y artero, que como es la costumbre se intenta solapar.

Ya he comentado reiteradamente en esta columna mi indignación por las complicidades del gobierno criminal, y recientemente advertí que es una de las razones principales por las que de ninguna manera debemos votar por el Partido Revolucionario Institucional, que ha solapado con descaro una gran cantidad de impunidades en homicidios, desapariciones, “levantones”, torturas, robos y más.

Extendí la negativa de voto hacia un Partido Acción Nacional que con Felipe Calderón Hinojosa como presidente de la república hizo exactamente lo mismo.

Imposible confiar en gobiernos que nos matan.

A fuerza de ser sinceros, tendríamos que ampliar nuestro repudio electoral a todos los candidatos a la presidencia que callan ante tamañas injusticias.

Ninguno de ellos ha expresado la necesaria y urgente condena pública en contra de este asesinato de la Marina en contra de cuatro personas inocentes.

Nada han dicho el dizque ciudadano José Antonio Meade Kuribreña ni el panista Ricardo Anaya Cortés, y ni tantitas ganas les vemos.

El dizque honesto y salvador Andrés Manuel López Obrador suma tres candidaturas por el premio mayor, y en todos estos años ha sido también, como los demás, cómplice en el silencio de incontables atrocidades cometidas por militares y marinos en contra de niños, mujeres, jóvenes y ancianos.

Unos en abierta complicidad, otros simplemente en la comodidad de no decir nada que pueda molestar a las “heroicas” instituciones que nos presumen han hecho tantísimas cosas buenas por México. Que se siga fregando el pueblo, al cabo que es muy aguantador.

Haiga sido como haiga sido, estos aspirantes a la presidencia de la república son también responsables de esos crímenes y de la impunidad con que se han cometido y se seguirán cometiendo.

Confirmo y puntualizo mi voto de castigo en contra de esos partidos y candidatos.

Si quieren mi voto, tendrán primero que demostrar que de verdad están al lado del pueblo, exigiendo con contundencia y con energía un ya basta.

Cada quien tiene el derecho a votar por el que considere mejor o menos peor, pero considero indispensable llamar a quienes leen esto a que no crucen la boleta electoral a favor de quienes con sus silencios solapan cientos de homicidios de mexicanos inocentes a manos del gobierno criminal.

Me confieso intolerante sin remedio frente a estos asesinatos impunes, que con una frecuencia indignante suceden sin que se actúe en contra de los responsables.

Matar es peor que robar, y si por ratas o deshonestos consideramos que fulano o sutano no merecen nuestra confianza, más enérgicos debemos estar como ciudadanos en contra de quienes matan a nuestros niños.

A los responsables directos y a quienes desde el gobierno y desde los partidos políticos son cómplices, les digo con todo respeto que vayan y chiflen todos a su máuser.

Este mensaje tendrá mi boleta electoral para presidente de la hoy asesina república.

Y estaré satisfecho, aunque sea el único…