2 de febrero, día de la Candelaria ¿Por qué comemos tamales?

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Comer tamales en la fiesta del Día de la Candelaria es un acto simbólico para recordar el día de los Reyes Magos, aquellos que sacaron “al muñequito” en su rebanada se convierten en “los padrinos del Niño” y tienen que ofrecer tamales el 2 de febrero.

Ciudad de México .- ¿Sabes qué significa la celebración del Día de la Candelaria y por qué pagas tamales por sacar el muñequito en la rosca de reyes? La Candelaria es una celebración que combina las tradiciones prehispánicas y las celebraciones católicas.

La fiesta del Día de la Candelaria es una celebración católica que comienza el 24 de diciembre cuando se festeja la Navidad con el nacimiento de Jesús.

2 de febrero, día de elaboración de tamales y vestida de niños Dios. Foto: Galo Cañas / Cuartoscuro

Tras esa fecha, el 6 de enero se come rosca, otro acto simbólico para recordar el día que los Reyes Magos ofrecieron al niño Jesús oro, mirra e incienso.

Aquellos que sacaron “al muñequito” en su rebanada se convierten en “los padrinos del Niño” y tienen que ofrecer tamales el 2 de febrero, día que según se levanta al Niño Jesús del pesebre para vestirlo y continuar con la ruta católica de los carnavales, la cuaresma, el miércoles de ceniza, hasta terminar con la Semana Santa.

PERO… ¿POR QUÉ TAMALES?

Como ya se mencionaba en el principio, este festejo es una mezcla de las tradiciones católicas y prehispánicas. En la antigüedad, los antepasados celebraban el primer día del año azteca en honor a dioses, como Tláloc, entre otros.

Los tamales siempre estuvieron presentes en las ofrendas a los dioses, sobre todo porque están hechos de maíz.

Además existe otro relato, el año mexica comenzaba el 12 de febrero, día del nacimiento del Sol, pero sucedió que Sahagún terminó y entregó sus escritos alrededor del año 1580, de modo que éstos no pudieron reflejar el cambio calendárico que el papa Gregorio XIII aplicó en 1582; es decir la sustitución del antiguo calendario Juliano por el Gregoriano, la cual implicó la pérdida de 10 días. Así fue que el 12 de febrero se convirtió en 2 de febrero, según el doctor Peralta de Legarreta.