En Tapachula “me tratan como un maldito animal”, dice hondureño detenido

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Toni Misael, junto con su madre, su padre, tres hermanos y dos hermanas, salieron de Honduras porque una banda de sicarios los acosaba.

Desde un lugar en Tapachula, donde fue detenido por el gobierno mexicano, el migrante hondureño Tony Misael Matute Ríos, de 25 años –conocido en su país por su lucha por la propiedad de la tierra del Bajo Aguán–, llamó por teléfono a una defensora de derechos humanos y, aterrado, le pidió que mandara a diplomáticos para que verifiquen la situación de sus compatriotas. Dijo que los tratan “como un maldito animal”.

La llamada de menos de tres minutos, en la que Matute Ríos denuncia que fue detenido ilegalmente, fue grabada por la defensora, quien la pasó a sus contactos en México para que rescaten al joven desplazado que meses atrás salió de Honduras con su familia para salvarse de amenazas de muerte, y para que impidan que lo repatrien a su país, donde lo esperan para matarlo, dice.

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Toni Misael, junto con su madre, su padre, tres hermanos y dos hermanas, salieron de Honduras porque una banda de sicarios los acosaba a partir de su lucha como miembros del Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA), enfrentado a caciques y paramilitares.

Habían pasado por un albergue en Tecún Umán, Guatemala, y él estaba pidiendo visas humanitarias en Tapachula, pero lo atraparon justo cuando la caravana migrante se dirigía a la frontera mexicana con Guatemala.

No se sabe dónde está detenido. La dirección de estaciones migratorias tiene como regla no dar información a terceros. Se desconoce si se encuentra en una de “las instalaciones” donde están retenidos al menos 640 solicitantes de refugio, o si fue sujeto de “procesos administrativos” o “repatriado”, como podría ocurrir con 900 centroamericanos que entraron en México en la caravana, según establecieron que ocurriría con los migrantes las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores.

Diversos medios de comunicación han registrado que los centroamericanos que ingresaron a Chiapas este fin de semana no quisieron ir al albergue habilitado por las autoridades mexicanas en Tapachula, porque existe el rumor de que en esa ciudad están atrapando a gente.

Desde Honduras, la defensora que recibió la llamada explica: “Toni fue a ACNUR a pedir que los apoyaran, cuando salió me llamó y me dijo que le dijeron que lo iban a detener. El (día) 18 de octubre él me llamó en la desesperación, tenía 96 horas preso, en donde está detenido está ‘El Caite’, uno de los sicarios (que lo persigue)”.

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Dice que no pudo contar los maltratos que denunciaba porque, especula, alguien estaba a su lado mientras él hacía la llamada.

Ella forma parte de la reconocida red IM-Defensoras y pidió no ser identificada por temor a represalias: “Aquí quien ayuda a las víctimas se convierte en víctima, por eso tuvimos que hacer un acompañamiento estratégico a Toni y su familia”.

“Mi mayor temor como defensora –señala a Apro— es que al ser deportado aquí en Honduras vaya a perder la vida”.

La defensora mandó a esta reportera la foto de la identificación del joven –donde se lee que nació en 1993– y ligas a redes sociales donde se le ve en conferencia de prensa denunciando a caciques que les quitaron sus tierras. En específico, explica la defensora, él denuncia las actividades de la banda criminal del exmilitar Celio Rodríguez, en la que milita ‘El Caite’.

En la grabación del jueves 18, el joven explica lo que ocurre en el centro de detención:

–Él: No me quieren dejar salir, yo quiero que venga alguien de la autoridad y me saque de aquí. Me tratan como si fuera un maldito animal. No soy un maldito animal. Soy un ser humano y tengo derechos.

–Ella: Escucháme, Tony, ¿tú sabes de qué te están acusando?, ¿te han dicho de qué te acusan?

–No me están acusando de nada, yo no he cometido ningún delito. Ningún maldito delito. Nunca en mi vida he cometido un maldito delito (llora). Ando mi pasaporte, ando mis documentos y me tienen aquí detenido.

–¿Y qué maltrato te están dando?

–¡Llevo 96 horas estando aquí! ¡96 horas malditas sin saber de mi familia, sin saber si ya la asesinaron o qué pasó con ellos!

–Tony, escúchame, Tony. ¿Qué tipo de maltrato te están dando?

–(Llora) Ya no aguanto. Yo sólo quiero que venga alguien de Honduras y me saque de aquí. Que venga algún diplomático (inaudible), que se comunique con la Unión Europea, con los medios, con el cónsul, que me vengan a sacar de este maldito lugar, quiero estar en cualquier otro país menos éste (llora). Mejor que me maten en Honduras, no aquí. (llora)

–Tony, escucháme. Respirá profundo, por favor, y escucháme. ¿Tony, me podés escuchar?

–Tres minutos me van a dar para hablar…

–Sí, escucháme. Me interesa saber qué tipo de maltrato te están dando.

–No puedo decirlo aquí, tengo que hablar con alguien, tiene que venir una autoridad, un maldito consulado de aquí me mintió (llora).

–¿Te quedó de ir a ver y no llegó?

–Aquí está el maldito …pura carraca, no hace nada el maldito ese.

–Bien, este…

–Quiero que venga alguien (inaudible), si ya saben mi caso, soy mediático ahí en Honduras.

–Sí, yo sé.

–Y aquí me quieren matar estos malditos, y aquí me van matar. Y van a matar a mi familia. No sé si están vivos todavía.

–Perfecto, yo voy a hacer saberlo.

-Quiero comunicarme con periodistas, con el canal que sea, para hablar con ellos de qué es lo que me está pasando.

-Y tu familia ¿dónde quedó exactamente?

–Que sepan qué es lo que le están haciendo a toda la gente de Honduras que vienen aquí.

–¿Y dónde quedó tu familia para ver si Sin Fronteras se comunica?

–No tengo idea, no tengo idea (llora) dónde está mi familia (llora).

–Ay, dios mío… Tony, por favor, no pierdas la paz. Respira profundo, tranquilizáte.

–¡No soy un delincuente, no soy un delincuente! ¡Y aquí está Caite y no lo agarran! ¡Aquí está Caite y no lo agarran! Necesito hablar con un medio de comunicación, de Honduras. Que venga un medio de comunicación.

–¿Caite está ahí?

–Necesito hablar con ellos, y necesito que venga alguien representante del país. Aquí en Tapachula me tienen detenido como un delincuente, me han trasladado como un perro.

–Tony, ¿dónde está Caite?

–Aquí está, aquí mismo donde estoy, aquí está Caite. Yo lo vi.

–¿Ahí está detenido también?

–Sí, está detenido en otra área. Yo lo miré. Aquí. Aquí está el maldito y todos los malditos que me están siguiendo y andan siguiendo a mi familia.

–Santo Dios. Tony, no tengo palabras. Y vos sabés que en mis manos no está esto y voy a ver qué puedo hacer. Voy a enviar esta información.

–Que me comuniquen al enviado político de Honduras acá. Necesito un representante que venga a hablar conmigo aquí, y necesito medios de comunicación también.

–Perfecto, voy a ver si me comunico con alguien para enviar esta información.

–Venga.

-Ay, dios mío.

Se corta la comunicación.

Desde esa llamada la defensora no ha tenido noticias nuevas sobre el joven. Tampoco la familia, que se encuentra en Chiapas.

Con información de Proceso y AP/ Foto: Moisés Castillo - AP