Donald Trump aceptará los resultados sólo si él gana

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El republicano John McCain, candidato presidencial en el 2008, emitió un comunicado para indicar que no le gustó el resultado de los comicios en aquel año, pero destacó que tenía “el deber” de admitir su derrota.

Donald Trump dijo que aceptará totalmente los resultados de los comicios presidenciales de noviembre... si él gana.

El candidato republicano indicó que se reserva el derecho de impugnar cualquier resultado dudoso, con lo que agudizó sus afirmaciones de que la contienda electoral frente a su rival demócrata Hillary Clinton podría estar amañada en su perjuicio, algo de lo cual no ha presentado pruebas.

Este jueves Trump trató de minimizar la situación durante un acto de campaña en Ohio. “Me gustaría prometer y dar mi palabra a todos mis votantes y partidarios, y a todo el pueblo de Estados Unidos, de que aceptaré absolutamente los resultados de esta gran e histórica elección presidencial”, dijo el candidato. Luego de una pausa de varios segundos, agregó: “Si yo gano”.

El magnate emitió sus declaraciones un día después de que causara estupor su negativa en el último debate entre ambos contrincantes a decir si aceptaría su derrota ante Clinton si fuera el caso. Su resistencia, que amenaza socavar la esencia de la democracia estadounidense, fue censurada rotundamente por sus correligionarios republicanos.

El senador John McCain de Arizona, candidato presidencial republicano en el 2008, describió la transferencia pacífica del poder como “el orgullo de nuestro país”.

“No me gustó el resultado de las elecciones del 2008. Pero yo tenía el deber de admitir la derrota y lo hice sin reticencias”, declaró McCain en un largo comunicado.

“El reconocimiento no es simplemente un ejercicio de bondad. Es un acto de respeto por la voluntad del pueblo estadounidense, un respeto que es la primera responsabilidad de cualquier líder estadounidense”, agregó.

Los principales asesores del candidato y su compañero de fórmula, Mike Pence, han intentado matizar inútilmente las declaraciones de Trump, sólo para observar con impotencia cómo persiste en reiterarlas.

Cuando le preguntaron durante el debate del miércoles si aceptará los resultados de la elección y reconocerá su derrota ante Clinton si es el caso, Trump declaró: “Se lo diré en ese momento. Los mantendré en suspenso”.

Clinton censuró las declaraciones de Trump y las calificó de “aterradoras”. Otros correligionarios demócratas se sumaron a las mismas críticas.

“Esa actitud socava nuestra democracia”, declaró el presidente Barack Obama durante un acto en el que hizo campaña a favor de Clinton en Florida. “Nuestra democracia depende de que el pueblo sepa que su voto es importante”.

Su esposa, la primera dama Michelle Obama, les dijo a 7,000 partidarios de Clinton en Arizona, un estado de mayoría republicana, que Trump está amenazando con “ignorar nuestras voces y rechazar el desenlace de estas elecciones”. Consideró que eso equivale a “amenazar la idea misma de Estados Unidos”.

Las declaraciones de Trump opacaron sus intentos para mermar la credibilidad de Clinton durante el debate.

Desde antes de éste, el multimillonario estaba urgido de que su campaña tomara un nuevo rumbo y atrajera nuevos electores que son profundamente escépticos de su temperamento bravucón y de sus capacidades para ejercer la Presidencia, pero parece improbable que haya alcanzado esos objetivos.

El Economista