'Me agredieron criminales', dijo en video activista antes de desaparecer

Mexico
Tipografía

“Fui amenazado. Me quieren matar. Quien esté cerca del camino a Puebla, hay un arco grande. He caminado bastante tiempo, pasan nomás asechándome,"

CIUDAD DE MÉXICO .- “Necesito ayuda. Estoy aquí con muy poco dinero, no me quieren agarrar dólares. Fui agredido por un grupo de criminales, estoy aquí en la carretera a Puebla, saliendo de la Ciudad de México” … fueron las últimas palabras del activista Hugo Castro por medio de una transmisión en vivo vía Facebook. Desde entonces nadie sabe de él. 

El jueves 13 de abril, cuando miles de personas salían fuera de la ciudad a vacacionar y descansar en los días santos, uno de los coordinadores de la organización promigrantes “Ángeles de la Frontera” en Baja California, se encontraba varado en la carretera México-Puebla, amenazado por grupos criminales.

Hugo Castro se dirigía al estado de Chiapas para participar en el ‘Viacrucis del Migrante’ y acompañar al padre Alejandro Solalinde en la caravana. Sin embargo, nunca llegó.

 

El activista residente de Tijuana, explicó en este video publicado en Facebook a las 4:28 del jueves por la tarde, que tuvo que bajarse del autobús de pasajeros donde viajaba, al sentirse inseguro y acosado por personas que lo seguían desde Tamaulipas, donde había estado días antes.

También describe cómo choferes de camiones de carga pasan muy cerca de donde se encuentra parado en la carretera, quienes le hacen algún tipo de seña y tienen en sus vehículos estampas de La Santa Muerte. 

Relata en este video que algunos camioneros se han parado como para ‘darle raite’, pero cuando se acerca a ellos, se ríen y arrancan el automóvil.

“Fui amenazado. Me quieren matar. Quien esté cerca del camino a Puebla, hay un arco grande. He caminado bastante tiempo, pasan nomás asechándome, como éste camión. Son adoradores de la muerte y halcones de los cárteles, necesito ayuda. Desde hace días viene pasando esto. No me puedo mover de aquí, ya me abordaron ahorita. Esta un grupo de criminales, camino y me siguen, y en la policía no se puede confiar mucho”, denuncia con el rostro angustiado. 

 

Ese fue el último punto donde fue visto Hugo Castro el pasado jueves 13 de abril: en la carretera México-Puebla, cerca del arco. Nadie sabe si alguien lo subió a su vehículo, si algún conocido pasó por él, como lo pedía desesperadamente en el video. 

Mientras tanto, familiares y amigos han difundido su fotografía y video por redes sociales, así como medios de comunicación en Baja California y San Diego, California, donde también realizaba su obra en beneficio de migrantes.

“Se busca activista de Border Angels Hugo Castro visto por última vez el 13 de abril, favor de comunicarse al 01 800 715 200 para cualquier información”, cita un boletín informativo con su imagen.

De acuerdo con información difundida por su esposa Gabriela Cortés, ya se interpuso una denuncia por su desaparición y la Policía Federal inició con las indagatorias, al igual que la Procuraduría General de la República (PGR). Sin embargo, hasta el momento no se han presentado avances sobre su paradero.

Además, denunció la lentitud y la indiferencia con la que han actuado las autoridades de Estados Unidos, a quienes solicitó ayuda, ya que Hugo Castro es ciudadano estadounidense.

“Desde aquí donde inicia la patria (en la frontera de Tijuana), desde aquí va el llamado de exigencia a las autoridades en la búsqueda y localización del activista promigrante, Hugo Castro. Que tanto el presidente municipal, el gobernador nos ayuden a la localización de Hugo. Estamos decepcionados del gobierno estadounidense, él es ciudadano. En este país de desaparecidos, él no va a ser uno más”, exclamó Gabriela también por medio de un video en Facebook.

Hugo Castro y Gabriela Cortés son miembros de la organización ‘Ángeles de la Frontera’, la cual se dedica principalmente a ayudar a los migrantes. Tanto quienes busquen cruzar a Estados Unidos y se encuentran varados en Tijuana sin alimentos y vestimenta, como los que ya fueron deportados por su estancia ilegal en el país vecino.

En los últimos meses también han brindado de su apoyo a las personas provenientes de Haití, que se quedaron en esta ciudad fronteriza al no lograr un permiso de refugiados en Estados Unidos. 

(La Silla Rota)