Amenazan de muerte a presidente de Asociación de Periodistas de Sinaloa

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Juan Manuel Partida Valdez afirma recibir llamada de que será el siguiente periodista asesinado; asegura que hay una supuesta lista

(ESTE ES EL TESTIMONIO)

El martes 16 tuve varias reuniones con el fiscal estatal y con personal de la fiscalía especial de la PGR para la atención de delitos cometidos contra la libertad de expresión.

Una persona que me dijo tener información precisa sobre tres autores materiales del asesinato de Javier Valdez, pidió mi intervención para hacer llegar su testimonio con una autoridad de mi confianza; se lo informé al gobernador y al fiscal estatal.

Desde poco después de las seis de la tarde hasta casi las once de la noche de ese día martes, personal de la fiscalía federal recogió ese testimonio, que fue grabado en video.

Hoy lunes 22, a eso de las ocho de la noche, ese testigo me llama y dice que uno de los tres presuntos asesinos de Javier Valdez le aseguró que este martes 23, mañana (HOY), me matan a mí.

La versión de que yo estoy en una supuesta lista de periodistas a asesinar surgió desde el principio por parte del testigo, y ésa fue la razón que motivó que desde el martes pasado se me asignara como apoyo un par de custodios que me acompañaron a todas las salidas que hacía.

Desde temprano, el día de hoy (ayer) le dije por mensaje al fiscal que sentía que la protección era innecesaria, y que con mi agradecimiento ponía desde esta noche a los dos custodios a disposición de la autoridad; a las 19 horas se lo ratifiqué, y dimos por terminada la custodia.

Luego la llamada que refiero: “cuídate, porque mañana van por ti”.

Le pregunté a esta persona qué seguimiento hay sobre su testimonio, y su respuesta fue que “los de la PGR se la pasan con puras cosas científicas, pero no van por ellos”.

Le mandé mensaje al fiscal estatal, exigiendo una definición inmediata: qué ha hecho la fiscalía federal frente al señalamiento contra los tres presuntos asesinos de Javier.

También contacté por whatsapp al gobernador Quirino Ordaz Coppel, diciéndole que no puedo estar con la duda ni arriesgarme a que de verdad sea yo el siguiente periodista asesinado.

La única “respuesta” que tuve fue la llamada de uno de los dos custodios que tenía asignados, diciéndome que les ordenaron que se pusieran de nuevo a mi disposición.

Expongo aquí públicamente los mismos argumentos que manifesté ante esas autoridades:

¿Qué seguimiento le han dado al señalamiento contra los tres presuntos homicidas?

¿No han ido contra ninguno de ellos porque siguen “investigando” o porque descartaron que sean responsables?

Definan ya si el referido testimonio es real o no, y procedan de inmediato en consecuencia.

Es irresponsable que yo me arriesgue a llevar una vida “normal” poniendo en peligro la vida de mi familia, sin saber cuál es la verdad; y es irresponsable que la autoridad no haga lo necesario para definirla, e informarme al respecto.

Más de noventa minutos después de reclamar al fiscal estatal una inmediata definición de su parte o de la PGR, sigo sin recibir respuesta y por eso esta publicación.

No puede haber ningún margen de duda sobre un asunto tan delicado.