Manchas anormales en manos y pies podrían tratarse de Melanoma Lentiginoso Acral

Sinaloa
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El diagnóstico de este tipo de cáncer es difícil

Los lunares en palmas de las manos, plantas de los pies y por debajo de las uñas deben vigilarse periódicamente para descartar que tengan crecimiento o pigmentación irregular, ya que estos pueden ser melanomas que si no se tratan oportunamente pueden llevar a la persona a la muerte en un lapso de 5 años, destacó Francisco Javier Merino Ramírez.

El dermatopatólogo del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) detalló que el Melanoma Lentiginoso Acral es uno de los cuatro melanomas más frecuentes en la población, el cual inicia como una lesión macular (mancha) de pigmentación irregular que se extiende en forma periférica para volverse una lesión infiltrante, queratósica con lesiones elevadas en el centro.

Indicó que el diagnóstico de este tipo de cáncer es difícil ya que suele confundirse con verrugas, hongos, moretones y otras patologías de la piel, por lo que sugiere a las personas que cuando detecten una mancha anormal en palmas de las manos, plantas de los pies o por debajo de las uñas, acudan con el especialista a que se les realice una evaluación cuidadosa, ya que si este tipo de melanomas se detectan de manera tardía, las consecuencias son irreversibles.

El especialista universitario enfatizó que si bien los datos clínicos pueden sugerir fuertemente el diagnóstico, ninguno determina de manera categórica que se trate de melanoma maligno, solo el estudio histopatológico realizado por el médico anatomopatólogo conformará el diagnóstico mediante el análisis de una biopsia de piel.

Puntualizó que la cura actual para este tipo de cáncer se realiza únicamente con intervención quirúrgica en estadios tempranos de la enfermedad, ya que el melanoma que se ha diseminado a sitios distantes pocas veces es curable debido a que es resistente tanto a la quimioterapia como a la radioterapia.

Cabe señalar que la respuesta al tratamiento quimioterapéutico difícilmente favorece a más del 20 por ciento de los pacientes, por ello cuando la enfermedad se disemina, la mayoría de los pacientes fallece en un plazo corto de tiempo.