Día Mundial de la Prevención del Suicidio

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Cada 40 segundos ocurre un suicidio en el mundo, advierte la OMS; lertó que el contienente americano es la única región del mundo donde ha aumentado el índice de suicidios en los últimos años

Desde el 2003, la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, ha promovido el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, con el objetivo de concienciar a nivel mundial que el suicidio puede prevenirse.

A nivel mundial se suicidan cada año casi un millón de personas, lo que equivale a una persona cada 40 segundos. Por cada muerte por suicidio se estima que hay 20 personas que intentaron hacerlo. El suicidio es la segunda causa de muerte entre personas de 15 a 29 años de edad. Por cada suicidio producido muchas personas alrededor sufren las consecuencias.

Los principales métodos de suicidio fueron ahorcamiento 79.3%, disparo de armas de fuego 8.9% y envenenamiento 3.8%.

No obstante, se puede prevenir adoptando medidas eficaces como la restricción del acceso a los medios de suicidio y la formación del personal sanitario.

EL SUICIDIO EN LA ACTUALIDAD

En México es la 2a causa de muerte en mujeres jóvenes y la 3ª en hombres jóvenes, ambos en el rango de 10 a 19 años de edad.

Más varones que mujeres cometen suicidio, pero lo intentan más las mujeres.

La tasa de suicidio tiene dos crestas de los 15 a los 35 años y en las personas mayores de 75 años.

Las personas casadas se suicidan menos que las solteras o divorciadas.

La pérdida del trabajo está asociada con el suicidio.

La migración de áreas rurales a urbanas o a otros países aumenta el riesgo.

FACTORES DE RIESGO

Entre los factores de riesgo individuales se encuentran:

Previas tentativas de suicidio, ideación suicida, fascinación por la muerte, uso y abuso de drogas y/o alcohol, aislamiento, soledad, enfermedades psiquiátricas, confusión de identidad sexual, sentimientos de ineficacia, embarazo, humillación, enfermedad terminal.

ENTRE LOS FACTORES DE RIESGO FAMILIARES ESTÁN:

Historia familiar de algún suicidio o intento de suicidio, cambio en la estructura familiar (muerte, separación, divorcio), falta de unión familiar, historia familiar de uso de drogas y/o alcohol, retiro de apoyo, expectativas paternalistas poco realistas, interacciones violentas, padres deprimidos, abuso físico, sexual y emocional.

ENTRE LOS FACTORES DE RIESGO SOCIALES ENCONTRAMOS:

Tabú del tema, estigmatización de buscar ayuda, falta de acceso a los servicios, acceso a medios letales, aislamiento social, evento suicida de un compañero, muerte inesperada, encarcelamiento, niveles de alta presión, problemas con la ley.

FACTORES PROTECTORES

La AFSP (American Foundation for Suicide Prevention), plantea los siguientes factores protectores:

Recibir atención en salud mental efectiva.

Relaciones positivas con familiares, compañeros y dentro de su comunidad.

Habilidades y competencias para solucionar problemas.

La investigación en materia de Prevención del Suicidio señala que las medidas protectoras comprenden una serie de actividades que van desde la provisión de las mejores condiciones posibles para la educación de los jóvenes y los niños, el tratamiento eficaz de los trastornos mentales, hasta el control medioambiental de los factores de riesgo.

RECOMENDACIONES PARA IDENTIFICAR ESTUDIANTES CON POSIBLE RIESGO SUICIDA
Cualquier cambio repentino o dramático que afecta el desempeño de un niño o de un adolescente, su concurrencia al centro escolar o su comportamiento personal deben ser considerados seriamente.

Es el caso de:

Falta de interés en las actividades cotidianas

Descenso general en las calificaciones

Disminución del esfuerzo

Comportamiento inadecuado en la clase

Ausencias inexplicadas, repetidas o inasistencia sin permiso

Fumar excesivamente, beber o uso inadecuado de drogas incidentes que conducen a violencia estudiantil o a intervención de la policía.

Estos factores ayudan a identificar los estudiantes en riesgo de aflicción mental y social que puedan albergar pensamientos de suicidio que finalmente conduzcan a comportamientos suicidas.

Si estos signos fueran identificados por un profesor o consejero del colegio, se deberá llevar a cabo una evaluación concienzuda del estudiante, ya que a menudo estos síntomas son indicación de una aflicción severa que puede conducir, en algunos casos, al comportamiento suicida.

Cuando se evalúe el riesgo de suicidio, deberá considerarse que estos problemas son siempre multidimensionales, es decir la presencia de múltiples factores que puedan converger y no solamente alguno o uno solo.

RECOMENDACIONES PARA IDENTIFICAR ESTUDIANTES CON POSIBLE RIESGO SUICIDA

Cualquier cambio repentino o dramático que afecta el desempeño de un niño o de un adolescente, su concurrencia al centro escolar o su comportamiento personal deben ser considerados seriamente.

Es el caso de:

Falta de interés en las actividades cotidianas

Descenso general en las calificaciones

Disminución del esfuerzo

Comportamiento inadecuado en la clase

Ausencias inexplicadas, repetidas o inasistencia sin permiso

Fumar excesivamente, beber o uso inadecuado de drogas incidentes que conducen a violencia estudiantil o a intervención de la policía.

Estos factores ayudan a identificar los estudiantes en riesgo de aflicción mental y social que puedan albergar pensamientos de suicidio que finalmente conduzcan a comportamientos suicidas.

Si estos signos fueran identificados por un profesor o consejero del colegio, se deberá llevar a cabo una evaluación concienzuda del estudiante, ya que a menudo estos síntomas son indicación de una aflicción severa que puede conducir, en algunos casos, al comportamiento suicida.

Cuando se evalúe el riesgo de suicidio, deberá considerarse que estos problemas son siempre multidimensionales, es decir la presencia de múltiples factores que puedan converger y no solamente alguno o uno solo.

Con información de la Secretaría de Salud, ONU y EFE