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El narcotraficante mexicano fundador del cártel de Sinaloa ingresa a un penal para seguir un juicio por homicidio.

El narcotraficante mexicano Héctor el Güero Palma Salazar llegó a la Ciudad de México este miércoles alrededor de las 20:30 horas, tres horas después de haber sido entregado por las autoridades de Estados Unidos en la ciudad fronteriza de Matamoros, Tamaulipas.

Palma fue trasladado en helicóptero hacia el Centro Federal de Readaptación Social Número 1 El Altiplano, donde será juzgado por su presunta responsabilidad en dos homicidios ocurridos en Nayarit.

El narcotraficante fue repatriado a México tras su liberación en Estados Unidos el pasado 10 de junio.

El exlíder y fundador del cártel de Sinaloa fue entregado por las autoridades de Estados Unidos al gobierno mexicano en uno de los puentes internacionales de Matamoros, donde pasó brevemente ante la oficina del Instituto Nacional de Migración (INM), y posteriormente una aeronave de la PGR lo trasladó rumbo a la CMDX.

El gobierno de Tamaulipas informó que este fue un operativo enteramente del ámbito federal, por lo cual no tuvo participación en la recepción y traslado del capo sinaloense en su reingreso a tierra mexicana.

El dispositivo de seguridad en el puente Nuevo Internacional fue discreto, en él trabajaron efectivos de la Policía Federal, Procuraduría General de la República, Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina Armada de México.

Héctor Palma fue detenido en junio de 1995 y extraditado a EU en 2007 donde enfrentó una condena de 16 años en prisión, de los cuales solo permaneció nueve, debido a que se le concedió libertad por buena conducta.

Tras el anuncio de la liberación de Palma Salazar, en abril pasado, la Procuraduría General de República (PGR) informó que investiga si el capo tiene cuentas pendientes con la justicia mexicana, aunque una fuente de la dependencia dijo a la agencia Reuters que este no cuenta con cargos vigentes en el país.

La procuradora general, Arely Gómez, dijo a principios de junio que revisan "de manera exhaustiva en todas las procuradurías" de México si existe alguna acusación abierta en contra del narcotraficante.

De acuerdo con EFE, el capo tiene pendiente responder a varios cargos de asesinato incluyendo la muerte del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en 1993.

Con información de Expansión.