Alan Pulido llamó por teléfono a la policía para que lo rescataran

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"Estoy muy bien, gracias a Dios", dice el delantero del Olympiakos, con una mano herida supuestamenta por un golpe recibido

El futbolista mexicano Alan Pulido fue rescatado sano y salvo la madrugada del lunes tras un secuestro de 24 horas en el Estado de Tamaulipas. Su liberación se logró tras un confuso operativo policial que comenzó con una llamada del propio Pulido a un teléfono de emergencias durante un supuesto descuido de sus captores.

Se da la paradoja que la fotografía de la liberación reunió en la misma escena a dos víctimas de la violencia en Tamaulipas. Por un lado el jugador de fútbol y por otro el propio gobernador Egidio Torre Cantú, un médico ajeno a la política que terminó presentándose a las elecciones después de que su hermano, quien era el candidato, fuera asesinado una semana antes de la votación.El atemorizado futbolista, de 25 años, estuvo acompañado del gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, quien no dio más detalles y se limitó a decir: "Lo más importante es que está aquí, con nosotros". Antes de aparecer ante la prensa, Pulido recibió la llamada del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien se interesó por su estado de salud. Poco después el ex jugador de Tigres subió a una camioneta y despareció con rumbo desconocido. Llevaba la mando vendada como único rastro de 24 horas de terror.

El futbolista reapareció ante los medios con la misma playera sin mangas y el traje de baño que llevaba la noche del sábado cuando fue secuestrado al salir de una fiesta familiar en una alberca junto a su novia. Según la reconstrucción de los hechos, a partir de la declaración de sus familiares, Pulido estuvo hasta las 23:30 de la noche en la fiesta y salió después con su compañera para dirigirse a otro festejo. Fue en el trayecto entre uno y otro donde el BMW que conducía fue interceptado por un comando de entre 10 y 12 personas quienes detuvieron al vehículo y se llevaron por la fuerza al futbolista y abandonaron a la mujer.

Tres horas después, sus familiares denunciaron el hecho, que quedó en manos del Grupo Antisecuestro de Tamaulipas y la Policía Federal que activó un plan especial en torno a Ciudad Victoria y los alrededores.

El operativo puesto se dedicó a peinar la zona donde fue secuestrado. La Secretaría de Gobernación había decretado la prioridad absoluta para este caso y además de la Policía Federal casi 4.000 soldados, 300 marinos y varios helicópteros y aeronoaves han sobrevolado la región durante las ultimas 24 horas.

Sin embargo los rumores volaban a la misma velocidad y hasta el procurador de Justicia tuvo que desmentir que el jugador de la selección nacional había aparecido muerto en una cancha de futbol. Las redes sociales se cebaron también con la novia del futbolista señalando que tenía vínculos con alguno de los muchos cárteles activos en esta convulsa esquina norte de México.

Hasta el momento la extraña liberación tiene dos versiones contradictorias.

Por una parte el Grupo de Coordinación Tamaulipas explicó este lunes que la liberación se dio después de que el propio jugador llamara al teléfono de emergencias 066. La llamada permitió localizar al jugador en una casa de seguridad lo que dio lugar a una operación que terminó con un detenido.

Por otra el Comisionado General de la Policía Federal, Enrique Galindo, explicó que el rescate se dio después de una "negociación" con los captores y sin pago de ningún tipo de rescate. El jefe de la policía dijo en entrevista con Radio Fórmula que los secuestradores desconocían que su víctima se trataba de una figura pública.

Pero si extraña es la versión oficial de los hechos más extraño aún es la resolución en 24 horas de un secuestro en Tamaulipas, en la frontera con Estados Unidos, uno de los estados más violentos y la región con el mayor índice de secuestros del país. El Gobierno federal contabiliza 930 casos de enero de 2014 a abril de este año. Las extorsiones y homicidios son igualmente comunes.

Alan Pulido Izaguirre, de 25 años, se encontraba de vacaciones en su tierra nataldespués de terminar la temporada con el club griego. Pulido pasó los primeros cuatro años de su carrera en el Tigres antes de emigrar a Europa, donde se enroló en el Levadiakos del fútbol griego en 2015 y más tarde pasó al Olympiakos, donde marcó cinco goles en ocho partidos, su mejor actuación hasta ahora.

Pulido no es el primer futbolista que sufre las consecuencias del auge de la delincuencia en México. En 2010, Salvador Cabañas, delantero del América,recibió un balazo en la cabeza en los baños de un bar de la Ciudad de México. Cabañas sobrevivió milagrosamente e incluso volvió a jugar al fútbol en su país, Paraguay, pero se retiró al poco tiempo. Antes, en 2005, un banda de secuestradores capturó al técnico de Cruz Azul, Rubén Omar Romano. La Agencia Federal de Investigación lo ubicó y liberó a los dos meses.

Uno de los primeros en reaccionar a la liberación de Pulido fue el club Olympiakos: "Os damos las gracias a todos por vuestra preocupación y oraciones durante los momentos difíciles que ha vivido", escribió el club en un mensaje en español en su cuenta de Twitter

Dentro de una semana los tamaulipecos volverán a las urnas para elegir nuevo gobernador. La campaña llega a su fin, salpicada de acusaciones de corrupción y vínculos con el crimen organizado por parte de los candidatos del PAN y el PRI. Ambos apuestan por la renovación en un estado en que dos exgobernadores se encuentran prófugos de la justicia, acusados de nexos con el narcotráfico y lavado de dinero.

Fuente: El País 

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