Viernes santo, sin ayuno o penitencia

Tijuana
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la jornada tuvo un significado diferente para los fieles y amantes de la política mexicana, pues arrancaron las campañas electorales, rumbo a lo que muchos señalan como la elección más grande en la historia de México.

Tijuana, Mar. 30 2018 (NDT).- Justo cuando la iglesia católica conmemora en todo el mundo la crucifixión de Jesús, a través de la liturgia de la Pasión del Señor, otra noticia también es titular en los principales medios de prensa de México y el resto del planeta.

Este 30 de marzo, los fieles católicos escenificaron como de costumbre el popular Vía Crucis, y como penitencia, muchos guardaron ayuno y se abstuvieron de comer carne.

Sin embargo, la jornada tuvo un significado diferente para los fieles y amantes de la política mexicana, pues arrancaron las campañas electorales, rumbo a lo que muchos señalan como la elección más grande en la historia de México.

Entre las novedades de estos comicios tenemos los 3400 cargos de elección popular en disputa, los nueve partidos aglomerados en tres coaliciones que respaldarán a tres candidatos partidistas, y la inclusión de un solo candidato independiente.

Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Margarita Zavala, la única candidata mujer e independiente; son los candidatos a contender este año por la presidencia de un país con altos índices de pobreza, delincuencia, inseguridad, corrupción, desigualdad, desempleo y otras lacras sociales.

Será hasta el próximo 27 de junio, que los mismos, podrán presentar sus propuestas para ganarse el apoyo de poco mas de 87 millones de mexicanos, mayores de 18 años, quienes podrán ejercer su derecho al voto.

Se estima que el gasto en la campaña electoral será superior a los 370 millones de dólares, una inversión también sin precedentes en la historia electoral mexicana.

¿Quién será el próximo presidente de México? ¿Quién dictará los destinos de esta nación por los próximos 6 años?

Habrá que esperar al 1 de julio para ver el final de esta carrera electoral,  que comenzó un Viernes Santo, sin ayuno o penitencia.